-Bueno, ya lo ha oído. A los tres.
-Claro que sí, haré los cambios
oportunos.
-Gracias.
La directora se fue por un lado y yo me
fui por otro, cogiendo a Lys del brazo.
-¿Te has enterado de mi nombre?
-No, Cami me tapó los oídos. Pero por
lo que he oído, no me quiero enterar de tus apellidos.
-Gracias. Es que... No me gusta que
sepan mi nombre.
-¿Por qué?
-Porque entonces nos mudamos.
-¿Qué?
-Es normal con el trabajo que tiene mi
padre y mi madre.
-Algún día me tendrás que decir en
qué trabajan tus padres.
-Entonces te diría mis apellidos.
-¿Tan famosa eres?
-Verás, si no lo sabes, es que no te
importa nada.
-Vaya, pues entonces sí que serás
famosa.
-Sí, la verdad es que sí.
Volvimos a clase. Entramos justo antes
de que el profesor cerrara la puerta. Volví a notar todas las
miradas sobre mí. Cerré los ojos y dejé que la presión que tenía
en mí se fuera hasta mis compañeros, cosa que podía hacer. Además
de poder coger las heridas y enfermedades de los demás, también era
capaz de pasárselas. Me sentí muy relajada mientras que mis
compañeros estaban en plena tensión. La siguiente hora también
pasó muy lentamente. Al igual que la tercera. Cuando por fin llegó
el recreo, me fui corriendo hasta el pasillo. No quería más
preguntas. Vi como Lysandro me llamaba, por lo que le seguí.
-Ven, te quiero presentar a un amigo
mío.
-Vale.
Vi al pelirrojo desagradable y quise
salir de allí. Por desgracia, Lys se acercaba a él, más y más.
“¿Es él a quién me quiere presentar?”
-Hatsu, te presento a Castiel.
-Hola, Castiel.-dije fría y distante.
-Hola, Hatsu.-me respondió fríamente.-
Lys, ¿esta era la chica que me querías presentar? A esta ya la
conozco yo.
Me acerqué hasta él y le pegué una
suave colleja, como para llamarle la atención.
-“Esta” tiene nombre. Y
casualmente, lo has dicho hace poco.
-Perdón.-me pidió con burla.
-¿Por qué? ¿Por ser tan maleducado o
porque el otro día estuviste a punto de atropellarnos a mí, a mi
amiga y a Nathaniel?
-¿Cómo?-exclamó Lys en dirección a
Castiel.- ¿Qué casi la atropellas?
-No seas exagerada, Hatsu.
-Exagerada es tener la moto aquí,
¿no?-dije poniendo la mano a unos centímetros de mi cuerpo.-Sí,
claro, por supuesto.
-¡Ya le estás pidiendo perdón,
Castiel!-saltó Lys.
-Sí, claro, a la niña de papá, ¿no?
-Precisamente de papá no soy.-dije
mientras unas lágrimas salían de mis ojos y recorrían toda la
mejilla.
Di media vuelta y me dispuse a salir
corriendo, cuando Lys me agarró del brazo.
-Perdónale, luego se lo haré pagar.
-No, tranquilo, noté que era un
poco... en fin... tú ya me entiendes, cuando lo conocí por primera
vez. Y tranquilo, no lloro por su estupidez.
-¿Entonces por qué lloras?
-Porque... me recuerda a mi
hermano.-dije mientras me soltaba del agarre de Lys y salía
corriendo.
Cerré los ojos mientras corría, y por
ese pequeño error, me choqué con alguien.
-¡Lo siento!-dije mientras me agachaba
y empezaba a recoger los libros que le había tirado a aquella chica.
-Tranquila, estaba en mi mundo yupi, yo
tampoco he visto por donde andaba.-dijo la chica mientras se agachaba
y empezaba a recoger conmigo.- Me llamo Poks. ¿Tú eres nueva aquí?
-Sí, soy nueva. Me llamo Hatsu.-dije
levantando la cabeza para descubrir a una chica de pelo corto y
escarlata, y de ojos oscuros como azabaches.-Perdona, ¿has dicho que
estabas en tu mundo yupi?
-¡Sí! Mi mundo yupi está lleno de
ponis rosas, coca-colas y chucherías.
-Pues disfrútalo, porque a mí no me
gustan las coca-colas.-dije con una sonrisa amable.
-Oye, si eres nueva... Debes de
perderte muchas veces, ¿no?
-Sí, la verdad es que sí.
-Bueno, después de las clases te
podría enseñar un poco todo esto, ¿te parece?
-Sí, ¿por qué no? Pero...
-¿Pero qué?
-Pero una amiga mía se viene con
nosotras, que ella también es nueva y no conoce nada.
-¿Cami?
-¿La conoces?
-Sí, me la encontré antes por ahí.
Por cierto, te estaba buscando. Ven conmigo.
Nos dirigimos hasta su taquilla, donde
soltamos sus libros. Luego nos dirigimos a donde nos esperaba Cami.
-¡Al parecer ya conoces a Poks!
-¡Sí, gatita loca, sí que la
conozco!
-Y ya hemos quedado para ir las tres a
visitar el instituto.
-¿Cuánto tiempo llevas aquí,
Poks?-dijo Cami con un brillo maligno en su mirada.
-¡No respondas a esa pregunta,
Poks!-la advertí.
-Tres años, ¿por?-hizo caso omiso a
mi advertencia. “Ya está. La pregunta del millón. Me la sé de
memoria: ¿te has enamorado de alguien? ¿de quién?”
-¿Te has enamorado de alguien? ¿De
quién?
-Bueno... de... Dajan...-dijo muy
bajito.
-¿Y quién es el tal Dajan?-pregunté
porque el nombre me sonaba, pero no lo sabía con exactitud.
-Venid, hoy tiene partido, podremos
verlo sin problemas.
Nos llevó hasta el gimnasio, donde
había una pista de baloncesto. “Oh, no. Por favor, que sea él...”
rogué en silencio. Allí había un chico practicando canastas.
Estaba moreno, el pelo lo tenía recogido en una coleta y no se dio
cuenta de que estábamos allí.
-¡Dajan! ¡Sit! ¡Have a shower!
-¿Eh?-dijo mientras giraba la cabeza y
nos miraba.
Al verme, pareció confuso, y cuando se
fijó más en mí, su rostro resplandeció de alegría y se acercó
rápidamente hacia mí.
-¡Hatsuuuuuuuuu!
-¡No! ¡Have a shower!-le volví a
gritar, ya que estaba todo sudado.
Como era de esperar, nos pusimos a
correr delante de aquellas dos, que no entendían nada. A la nada de
empezar, Dajan me cogió, y ya que era más alto que yo, me levantó
del suelo y me dio un beso en la mejilla.
-¿Qué haces aquí, Hatsu?
-Me he vuelto a mudar. ¿Aquí viniste
cuando te marchaste?-dije mientras me intentaba quitar todo el sudor
que me había dado Dajan.
-Sí, aquí fue. ¿Quién es ella?-dijo
refieriéndose a Cami.
-Esta gatita negra se llama Cami. Poks
me ha hablado de ti, y cuando le he dicho que te quería ver, me ha
llevado hasta ti. Qué coincidencia, ¿no?-dije con una sonrisa.
-Sí, es una GRAN coincidencia.
-Eh... Hatsu... ¿De qué conoces a
Dajan?
-Bueno, yo me he ido mudando una vez
tras otra, y en una de esas veces conocí al sudado este.-dije
refiriéndome a Dajan.- Nos hicimos amigos y lo que hoy he hecho era
una pequeña broma que le gastábamos. Poco antes de que yo me mudara
otra vez, él también se mudó. Y ahora estamos los dos aquí.
-¿Y cómo es que no conocía a Cami?
-Todavía no había conocido a Cami.
Por eso.
-Ah.... Eso lo explica todo...-dijo
Cami pensativa.- Ven conmigo, Dajan.
-Dajan, ni se te ocurra ir con la gata
loca.
-¿Por?-dijo sacándome la lengua y
dirigiéndose con Cami.
-Lo lamentarás, ya lo verás. Pensarás
en mis sabias palabras. Poks ya lo ha comprobado.-dije mientras
miraba a Poks, que asintió levemente.
-Bueno, eso ya lo veremos.-me dijo con
tono burlón.
-Te acuerdas de mi truco, ¿verdad?-dije
con una sonrisa maliciosa.
-No te referirás a...
-Sí, a ese. Si vas con ella, será
mucho peor. No digas después que no te avisé.
Dajan tragó saliva, pero era tarde
para él. Cami ya le había cogido del brazo. Sabía exactamente que
era lo que le iba a decir. La pregunta del millón. Venga, todos
juntos: “¿Te has enamorado de alguien? ¿de quién?” Cuando Cami
y Dajan volvieron, Cami tenía un brillo malicioso y victorioso en su
mirada y Dajan estaba MUY nervioso. Solamente por esos detalles, me
di cuenta de quién le gustaba a Dajan: Poks. ¡Estaba clarísimo!
Que bonita pareja harían Dajan y Poks...
-Bueno, Dajan, ya nos veremos.-dijo
Cami mientras nos cogía de los brazos y nos llevaba a rastras hacia
fuera.
Cuando nos sacó, nos llevó hasta
donde habíamos estado antes.
-Por la cara que tenía Dajan y el
brillo de victoria que tenías tú, supongo que es porque va a haber
una nueva pareja en este instituto, ¿me equivoco Cami?-le pregunté
en el oído.
-¿Tanto se me ha notado?-dijo mientras
ella y yo nos reíamos bajito.
-Oye, ¿qué cuchicheáis?
-Nada, nada Poks...-dijo Cami.
-Oye, ¿podríamos quedar mañana por
la tarde para ir al cine?
-Claro, yo puedo.-dijo Poks.-¿Y tú,
Cami?
-Yo no puedo, lo siento. ¿Y si
quedamos en...?-intentó decir mientras le tapaba la boca.
-¡No digas el lugar, que le provocas
un trauma!
-Vale...-dijo como una niña pequeña.
-Bueno, pues entonces a las... ¿a las
seis?
-De acuerdo. Y por cierto, hoy
esperadme en la entrada. Al terminar las clases. ¿Hace?
-Sí, vale. Te esperaremos allí.
Sonó la sirena en ese mismo instante,
y Cami y yo nos dirigimos a las clases.
-Cami, he pensado que...-dije
contándole mi plan.
-Es una buena idea. Pero es raro que se
te haya ocurrido a ti...-dijo Cami con una sonrisa traviesa en la
cara.
-¡Oye! ¿Quién fue la que te
consiguió a Adrián?
-Vale, tal vez tengas algo de práctica.
-¿Sí? ¿Eso crees?-dije con tono de
burla.
-¿Qué insinúas?-dijo mientras
empezaba a perseguirme.
Empezamos a correr hacia la clase.
Cuando llegamos, ya estábamos riéndonos de alguna de las locuras de
Cami. Vimos como la directora entraba en clase y nos sentamos. La
directora se dirigió a toda la clase.
-Veamos, dentro de poco habrá una
fiesta de bienvenida al nuevo curso. Vosotros sois los encargados del
decorado del escenario.
La directora se retiró, y entró la
tutora de nuestro curso. Al parecer, la novedad de tener a la
princesa en la clase había pasado, aunque la mayoría pensaba que
era mentira. “Me parece que tendré que volver a hablar con la
directora...” pensé para mis adentros. La tutora preguntó sobre
qué podríamos decorar el escenario. El tema elegido fue un baile de
princesas y príncipes.
yo quiero una fiesta asiiii >.< fuuush porq no lo haran? <.< q soso son aqui..
ResponderEliminar