martes, 18 de junio de 2013

Capítulo 7


-Bueno, ya lo ha oído. A los tres.
-Claro que sí, haré los cambios oportunos.
-Gracias.
La directora se fue por un lado y yo me fui por otro, cogiendo a Lys del brazo.
-¿Te has enterado de mi nombre?
-No, Cami me tapó los oídos. Pero por lo que he oído, no me quiero enterar de tus apellidos.
-Gracias. Es que... No me gusta que sepan mi nombre.
-¿Por qué?
-Porque entonces nos mudamos.
-¿Qué?
-Es normal con el trabajo que tiene mi padre y mi madre.
-Algún día me tendrás que decir en qué trabajan tus padres.
-Entonces te diría mis apellidos.
-¿Tan famosa eres?
-Verás, si no lo sabes, es que no te importa nada.
-Vaya, pues entonces sí que serás famosa.
-Sí, la verdad es que sí.
Volvimos a clase. Entramos justo antes de que el profesor cerrara la puerta. Volví a notar todas las miradas sobre mí. Cerré los ojos y dejé que la presión que tenía en mí se fuera hasta mis compañeros, cosa que podía hacer. Además de poder coger las heridas y enfermedades de los demás, también era capaz de pasárselas. Me sentí muy relajada mientras que mis compañeros estaban en plena tensión. La siguiente hora también pasó muy lentamente. Al igual que la tercera. Cuando por fin llegó el recreo, me fui corriendo hasta el pasillo. No quería más preguntas. Vi como Lysandro me llamaba, por lo que le seguí.
-Ven, te quiero presentar a un amigo mío.
-Vale.
Vi al pelirrojo desagradable y quise salir de allí. Por desgracia, Lys se acercaba a él, más y más. “¿Es él a quién me quiere presentar?”
-Hatsu, te presento a Castiel.
-Hola, Castiel.-dije fría y distante.
-Hola, Hatsu.-me respondió fríamente.- Lys, ¿esta era la chica que me querías presentar? A esta ya la conozco yo.
Me acerqué hasta él y le pegué una suave colleja, como para llamarle la atención.
-“Esta” tiene nombre. Y casualmente, lo has dicho hace poco.
-Perdón.-me pidió con burla.
-¿Por qué? ¿Por ser tan maleducado o porque el otro día estuviste a punto de atropellarnos a mí, a mi amiga y a Nathaniel?
-¿Cómo?-exclamó Lys en dirección a Castiel.- ¿Qué casi la atropellas?
-No seas exagerada, Hatsu.
-Exagerada es tener la moto aquí, ¿no?-dije poniendo la mano a unos centímetros de mi cuerpo.-Sí, claro, por supuesto.
-¡Ya le estás pidiendo perdón, Castiel!-saltó Lys.
-Sí, claro, a la niña de papá, ¿no?
-Precisamente de papá no soy.-dije mientras unas lágrimas salían de mis ojos y recorrían toda la mejilla.
Di media vuelta y me dispuse a salir corriendo, cuando Lys me agarró del brazo.
-Perdónale, luego se lo haré pagar.
-No, tranquilo, noté que era un poco... en fin... tú ya me entiendes, cuando lo conocí por primera vez. Y tranquilo, no lloro por su estupidez.
-¿Entonces por qué lloras?
-Porque... me recuerda a mi hermano.-dije mientras me soltaba del agarre de Lys y salía corriendo.
Cerré los ojos mientras corría, y por ese pequeño error, me choqué con alguien.
-¡Lo siento!-dije mientras me agachaba y empezaba a recoger los libros que le había tirado a aquella chica.
-Tranquila, estaba en mi mundo yupi, yo tampoco he visto por donde andaba.-dijo la chica mientras se agachaba y empezaba a recoger conmigo.- Me llamo Poks. ¿Tú eres nueva aquí?
-Sí, soy nueva. Me llamo Hatsu.-dije levantando la cabeza para descubrir a una chica de pelo corto y escarlata, y de ojos oscuros como azabaches.-Perdona, ¿has dicho que estabas en tu mundo yupi?
-¡Sí! Mi mundo yupi está lleno de ponis rosas, coca-colas y chucherías.
-Pues disfrútalo, porque a mí no me gustan las coca-colas.-dije con una sonrisa amable.
-Oye, si eres nueva... Debes de perderte muchas veces, ¿no?
-Sí, la verdad es que sí.
-Bueno, después de las clases te podría enseñar un poco todo esto, ¿te parece?
-Sí, ¿por qué no? Pero...
-¿Pero qué?
-Pero una amiga mía se viene con nosotras, que ella también es nueva y no conoce nada.
-¿Cami?
-¿La conoces?
-Sí, me la encontré antes por ahí. Por cierto, te estaba buscando. Ven conmigo.
Nos dirigimos hasta su taquilla, donde soltamos sus libros. Luego nos dirigimos a donde nos esperaba Cami.
-¡Al parecer ya conoces a Poks!
-¡Sí, gatita loca, sí que la conozco!
-Y ya hemos quedado para ir las tres a visitar el instituto.
-¿Cuánto tiempo llevas aquí, Poks?-dijo Cami con un brillo maligno en su mirada.
-¡No respondas a esa pregunta, Poks!-la advertí.
-Tres años, ¿por?-hizo caso omiso a mi advertencia. “Ya está. La pregunta del millón. Me la sé de memoria: ¿te has enamorado de alguien? ¿de quién?”
-¿Te has enamorado de alguien? ¿De quién?
-Bueno... de... Dajan...-dijo muy bajito.
-¿Y quién es el tal Dajan?-pregunté porque el nombre me sonaba, pero no lo sabía con exactitud.
-Venid, hoy tiene partido, podremos verlo sin problemas.
Nos llevó hasta el gimnasio, donde había una pista de baloncesto. “Oh, no. Por favor, que sea él...” rogué en silencio. Allí había un chico practicando canastas. Estaba moreno, el pelo lo tenía recogido en una coleta y no se dio cuenta de que estábamos allí.
-¡Dajan! ¡Sit! ¡Have a shower!
-¿Eh?-dijo mientras giraba la cabeza y nos miraba.
Al verme, pareció confuso, y cuando se fijó más en mí, su rostro resplandeció de alegría y se acercó rápidamente hacia mí.
-¡Hatsuuuuuuuuu!
-¡No! ¡Have a shower!-le volví a gritar, ya que estaba todo sudado.
Como era de esperar, nos pusimos a correr delante de aquellas dos, que no entendían nada. A la nada de empezar, Dajan me cogió, y ya que era más alto que yo, me levantó del suelo y me dio un beso en la mejilla.
-¿Qué haces aquí, Hatsu?
-Me he vuelto a mudar. ¿Aquí viniste cuando te marchaste?-dije mientras me intentaba quitar todo el sudor que me había dado Dajan.
-Sí, aquí fue. ¿Quién es ella?-dijo refieriéndose a Cami.
-Esta gatita negra se llama Cami. Poks me ha hablado de ti, y cuando le he dicho que te quería ver, me ha llevado hasta ti. Qué coincidencia, ¿no?-dije con una sonrisa.
-Sí, es una GRAN coincidencia.
-Eh... Hatsu... ¿De qué conoces a Dajan?
-Bueno, yo me he ido mudando una vez tras otra, y en una de esas veces conocí al sudado este.-dije refiriéndome a Dajan.- Nos hicimos amigos y lo que hoy he hecho era una pequeña broma que le gastábamos. Poco antes de que yo me mudara otra vez, él también se mudó. Y ahora estamos los dos aquí.
-¿Y cómo es que no conocía a Cami?
-Todavía no había conocido a Cami. Por eso.
-Ah.... Eso lo explica todo...-dijo Cami pensativa.- Ven conmigo, Dajan.
-Dajan, ni se te ocurra ir con la gata loca.
-¿Por?-dijo sacándome la lengua y dirigiéndose con Cami.
-Lo lamentarás, ya lo verás. Pensarás en mis sabias palabras. Poks ya lo ha comprobado.-dije mientras miraba a Poks, que asintió levemente.
-Bueno, eso ya lo veremos.-me dijo con tono burlón.
-Te acuerdas de mi truco, ¿verdad?-dije con una sonrisa maliciosa.
-No te referirás a...
-Sí, a ese. Si vas con ella, será mucho peor. No digas después que no te avisé.
Dajan tragó saliva, pero era tarde para él. Cami ya le había cogido del brazo. Sabía exactamente que era lo que le iba a decir. La pregunta del millón. Venga, todos juntos: “¿Te has enamorado de alguien? ¿de quién?” Cuando Cami y Dajan volvieron, Cami tenía un brillo malicioso y victorioso en su mirada y Dajan estaba MUY nervioso. Solamente por esos detalles, me di cuenta de quién le gustaba a Dajan: Poks. ¡Estaba clarísimo! Que bonita pareja harían Dajan y Poks...
-Bueno, Dajan, ya nos veremos.-dijo Cami mientras nos cogía de los brazos y nos llevaba a rastras hacia fuera.
Cuando nos sacó, nos llevó hasta donde habíamos estado antes.
-Por la cara que tenía Dajan y el brillo de victoria que tenías tú, supongo que es porque va a haber una nueva pareja en este instituto, ¿me equivoco Cami?-le pregunté en el oído.
-¿Tanto se me ha notado?-dijo mientras ella y yo nos reíamos bajito.
-Oye, ¿qué cuchicheáis?
-Nada, nada Poks...-dijo Cami.
-Oye, ¿podríamos quedar mañana por la tarde para ir al cine?
-Claro, yo puedo.-dijo Poks.-¿Y tú, Cami?
-Yo no puedo, lo siento. ¿Y si quedamos en...?-intentó decir mientras le tapaba la boca.
-¡No digas el lugar, que le provocas un trauma!
-Vale...-dijo como una niña pequeña.
-Bueno, pues entonces a las... ¿a las seis?
-De acuerdo. Y por cierto, hoy esperadme en la entrada. Al terminar las clases. ¿Hace?
-Sí, vale. Te esperaremos allí.
Sonó la sirena en ese mismo instante, y Cami y yo nos dirigimos a las clases.
-Cami, he pensado que...-dije contándole mi plan.
-Es una buena idea. Pero es raro que se te haya ocurrido a ti...-dijo Cami con una sonrisa traviesa en la cara.
-¡Oye! ¿Quién fue la que te consiguió a Adrián?
-Vale, tal vez tengas algo de práctica.
-¿Sí? ¿Eso crees?-dije con tono de burla.
-¿Qué insinúas?-dijo mientras empezaba a perseguirme.
Empezamos a correr hacia la clase. Cuando llegamos, ya estábamos riéndonos de alguna de las locuras de Cami. Vimos como la directora entraba en clase y nos sentamos. La directora se dirigió a toda la clase.
-Veamos, dentro de poco habrá una fiesta de bienvenida al nuevo curso. Vosotros sois los encargados del decorado del escenario.
La directora se retiró, y entró la tutora de nuestro curso. Al parecer, la novedad de tener a la princesa en la clase había pasado, aunque la mayoría pensaba que era mentira. “Me parece que tendré que volver a hablar con la directora...” pensé para mis adentros. La tutora preguntó sobre qué podríamos decorar el escenario. El tema elegido fue un baile de princesas y príncipes.

1 comentario:

  1. yo quiero una fiesta asiiii >.< fuuush porq no lo haran? <.< q soso son aqui..

    ResponderEliminar