Moisés salió de la casa y yo me quedé
extrañada.
-¿A dónde vas?
-Pues a casa de tu amiga, ¿no?
-Eh... Te equivocas. Ven.-dije mientras
subía hasta la habitación de Lys, salía al balcón y esperaba a
que Moisés llegara.
-Eh... ¿Por qué hemos venido aquí?
-Porque somos vecinas y podemos ir de
un balcón a otro. Ten cuidado.-dije mientras pasaba al otro lado.
Llamé al cristal, que estaba con las
cortinas echadas.
-¿Eh? ¿Quién llamará? Creo recordar
que Cami está en su cuarto...-escuché decir una voz.
Al retirar las cortinas, una chica de
pelo largo y negro asomó su cabeza. En seguida la reconocí.
-¡Sanae!
-¿Hatsu? ¡Qué alegría verte!-dijo
abriendo el cristal y echándose encima.
Entonces, Sanae vio a Moisés y Moisés
vio a Sanae. Moisés se sonrojó y bajó la vista. Sanae me invitó a
pasar, junto con mi amigo.
-Pasa, Hatsu. Y tú también eh...
-Moisés.
-Encantada Moisés, soy Sanae, la
hermana de Cami.
-Ah, vale...
“¿Eh? ¿Qué está pasando aquí?
Nunca había visto a ninguno de estos dos comportarse así...
Espera... No me dirás que... ¡Se han enamorado!”
-Moisés, quédate aquí, ahora vuelvo.
Sanae, Cami está en su cuarto, ¿verdad?
-Sí. Al fondo a la izquierda.
-Ok. Ahora vuelvo.
-Es... pera...-dijo Moisés mientras yo
me marchaba.
Me giré al tiempo de ver que Sanae y
Moisés se hablaban entrecortadamente. Ellos me miraron por última
vez y les guiñé el ojo.
Narra Moisés.
“Espera, ¡lo ha hecho a propósito!
Nos a dejado a solas... Sanae... Es tan guapa...”
-Eh... Bueno... ¿quieres bajar y jugar
un rato a la play?-me preguntó Sanae.
-Vale, pero aviso, te ganaré.
-¡Ja! Ni lo sueñes, yo soy la mejor.
Estoy todo el día jugando.
-Vale. ¿Tienes el Mano-chan Fighters?
-Sí, es mi juego preferido. Siempre
está metido en la play. ¿Quién eliges?
-Yo a Kaji.
-Yo a Lluvia.
Narra Hatsu.
Después de dejarlos a solos, me dirigí
a la habitación de Cami. No llamé, simplemente me abalancé.
-¡Chicas!
-¡Hatsu!-dijeron todos a la vez. Sí,
los chicos ya estaban allí.
-¡Vamos rápido! ¡Coged vuestros
coches! Nos repartiremos entre los que podamos. Cami, Poks, Eli,
conmigo. Vosotros iréis en otro coche.
-Pero en tu coche cabe uno más...
-Ya está ocupado. Ahora, ¡deprisa!
Pasamos como una estampida por la
puerta, y con todo el revuelo me llevé a Moisés sin que Sanae se
diera cuenta. Nos montamos cada uno en nuestro respectivo sitio.
Moisés se sentó al lado mía. Yo tenía carné de conducir, por lo
que me puse en el asiento del conductor. Las demás se sentaron
detrás.
-¿Quién es?
-Es Moisés, un viejo amigo. Moisés,
estas son Cami, Eli y Poks.-dije relativamente a como se habían
sentado.
-Llamadme Moi, ¿vale?
-Claro, Moi.
-También va por ti, Hatsu.
-De acuerdo.-dije apretando el
acelerador.
-Hatsu, ¿desde cuando sabes conducir?
-Pues... desde los nueve años. Tenía
que ir a trabajar y no podía ir a pie.
-Espera, ¿¡con nueve años ya
trabajabas!?
-Sí, era cirujana.
-Por eso has podido operar a ese chico.
-Se llama Lys, Moi. Y es mi novio. Por
cierto, hablando de eso, chicas este chico ya está cogido.
-¿Por quién?-preguntó Cami
inocentemente.
-Por Sanae. Se han quedado embobados
nada más verse.
-Con que te gusta mi hermana... Te lo
advierto, también es mía.-dijo poniendo cara de aquí no se entra.
-De... De acuerdo...
-Cami, no me lo asustes.
Entonces, recordé que Lys había
cogido el kiriaky por mi culpa. “¿Podría ser que ellas...?” De
inmediato, aparqué.
-¿Ya hemos llegado?
-No. Respondedme con sinceridad. ¿Os
duele, aunque sea muy poco, alguna zona del cuerpo?
-Bueno... A mí me duele el pecho al
respirar. Pero solo la parte derecha.-dijo Cami.
-Mierda. ¿Y vosotras?
-A mí me duele el estómago. Es como
si tuviera serpientes ahí dentro.-me dijo Poks.
-A mí me duele el corazón. Y cada vez
tengo menos pulso.-me respondió Eli.
-¡No!-dije mientras cogía el móvil y
llamaba a Derek.
-¿Diga?
-Te llevo tres casos más. Pempti,
Savatto y Paraskevi.
-¿Bromeas? Aquí se ha formado un
revuelo terrible, nos han llegado siete casos más de GUILT. Me
parece que vas a tener que operar a unos cuantos.
-¿Hay algún Savatto?
-No, ¿por?
-Por si no has escuchado. Llevo una
paciente con Savatto en el coche. Y puede que en el coche de atrás
vengan unos cuantos más.
-Buf... Va a ser una noche movidita.
-¿Hicisteis el plan contra GUILT?
-Sí, pero nadie quiere ser atendido
por cirujanos que no sean de aquí.
-De mis amigas nos encargaremos tú y
yo. ¿De acuerdo?
-Vale, pero date prisa en llegar.
-En cinco minutos llego.-dije mientras
colgaba.
Volví a marcar. Pero esta vez llamé a
Leight.
-¿Sí?
-Leight, soy yo, Hatsu. Siento no
haberte avisado antes. Lys está en el hospital Alanda. Pero
tranquilo, solo está en observación. Y gracias a él nos hemos dado
cuenta de una epidemia de una enfermedad que creíamos erradicada a
excepción de uno o dos casos. Estarás enfadado, pero he hecho todo
lo que he podido. Lys va a necesitar a alguien a su lado. Yo no voy a
poder estar. ¿Podrías ir tú?
-¿Qu-Qué?-dijo entrecortadamente.-
Lys... ¿en el hospital?
-Sí. Por favor, date prisa.
-Cla-Claro.-dijo mientras me colgaba.
-Pobre, tiene que ser muy duro.
-Sí... Bueno, vosotras tres, vais a
venir conmigo. Tú, Moi, te irás a hacer una prueba de quiral.
-¿De qué?
-De quiral. Si tienes, dile a cualquier
doctor que esté por allí que necesitas ver a Derek y no a otro
doctor. ¿De acuerdo?
-Vale.
-Por cierto, no me he fijado en quiénes
estaban en tu habitación, Cami.
-Estaban Castiel, Dajan, Ken e Hilay.
-Vale.-dije marcando el número de Ken,
el único que tenía.
-¿Quién es?
-Ken, por el mano libres.
-Puesto.
-Respondedme rápido y con sinceridad.
¿Ahora mismo os duele algo? ¿Aunque sea muy poco?
-A mí me duele el estómago. Y cada
vez me cuesta más moverme.
-A mí me duele el pecho, más bien el
corazón. Me arde.-dijo Castiel.- ¿Por?
-Seguid respondiendo.
-A mí me duele el brazo. No sé, es
algo raro.-dijo Ken.
“¿Una nueva cepa? Esto va a peor.”
pensé.
-A mí me pasa lo mismo.-dijo Dajan.-
Pero vamos, no creo que vaya a morir.
-Te aseguro que si no te operamos,
podrías morir.
-¿Qué? ¿Es una broma?
-No. Voy en serio.-dije mientras
colgaba.
Volví a marcar.
-No deberías hablar por teléfono
mientras conduces.-dijo Poks.
-¿Quieres que Dajan muera? Tiene una
nueva cepa. Debo avisarles.-dije secamente y cortantemente.
Demasiado.
-Vale... Solo era una sugerencia...
-Lo siento. Demasiados problemas a la
vez.-dije suspirando.
-Tranquila, Hatsu. Seguro que todo va a
salir bien.-me dijo Dulce abrazándome.
Ni me había dado cuenta de que ella
había estado hay en la operación de Lys. Tan solo quería que toda
esa pesadilla terminase. Pero no podía. Tenía que seguir adelante.
Tenía que ayudar mucha gente, casarme y cuidar un reino. Sí.
Cogieron el móvil.
-¿Quién eres y qué quieres?
-Víctor, tú tan agradable como
siempre. Te llevo una nueva cepa.
-¿De qué?
-De GUILT. Ha resurgido. Y con fuerza.
-Ya veo. Tendré que preparar algo con
lo que hacerle frente, ¿verdad?
-Creo que sí. Y te llevo dos con esa
nueva cepa. Así que...
-¿Dónde se aloja?
-En el brazo.
-¿Izquierdo o derecho?
-No lo sé.
-En el izquierdo. Dajan ha ido
empeorando en su lanzamiento. Y lanza con la izquierda. El
izquierdo.-dijo Poks con la cabeza gacha.
-No sé quién eres, pero me sirve esa
respuesta. Luego te llamo.
-Estaré en el Alanda, operando.
-Vale, pues luego te veo.-dijo
colgando.
-Gracias por la información, Poks.
-No hay de qué. Lo único que quiero
es que Dajan no muera.-dijo mientras una lagrimita salía rodando por
su mejilla.
-Tranquila, todo saldrá bien. Víctor
sabe lo que hace. Aunque por su aspecto lo dudes. Lo curaremos.
-¿Qué es ese edificio?
-Es muy grande...-dijo Cami
hipnotizada.
-Alanda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario