miércoles, 19 de junio de 2013

Capítulo 19


Moisés salió de la casa y yo me quedé extrañada.
-¿A dónde vas?
-Pues a casa de tu amiga, ¿no?
-Eh... Te equivocas. Ven.-dije mientras subía hasta la habitación de Lys, salía al balcón y esperaba a que Moisés llegara.
-Eh... ¿Por qué hemos venido aquí?
-Porque somos vecinas y podemos ir de un balcón a otro. Ten cuidado.-dije mientras pasaba al otro lado.
Llamé al cristal, que estaba con las cortinas echadas.
-¿Eh? ¿Quién llamará? Creo recordar que Cami está en su cuarto...-escuché decir una voz.
Al retirar las cortinas, una chica de pelo largo y negro asomó su cabeza. En seguida la reconocí.
-¡Sanae!
-¿Hatsu? ¡Qué alegría verte!-dijo abriendo el cristal y echándose encima.
Entonces, Sanae vio a Moisés y Moisés vio a Sanae. Moisés se sonrojó y bajó la vista. Sanae me invitó a pasar, junto con mi amigo.
-Pasa, Hatsu. Y tú también eh...
-Moisés.
-Encantada Moisés, soy Sanae, la hermana de Cami.
-Ah, vale...
“¿Eh? ¿Qué está pasando aquí? Nunca había visto a ninguno de estos dos comportarse así... Espera... No me dirás que... ¡Se han enamorado!”
-Moisés, quédate aquí, ahora vuelvo. Sanae, Cami está en su cuarto, ¿verdad?
-Sí. Al fondo a la izquierda.
-Ok. Ahora vuelvo.
-Es... pera...-dijo Moisés mientras yo me marchaba.
Me giré al tiempo de ver que Sanae y Moisés se hablaban entrecortadamente. Ellos me miraron por última vez y les guiñé el ojo.
Narra Moisés.
“Espera, ¡lo ha hecho a propósito! Nos a dejado a solas... Sanae... Es tan guapa...”
-Eh... Bueno... ¿quieres bajar y jugar un rato a la play?-me preguntó Sanae.
-Vale, pero aviso, te ganaré.
-¡Ja! Ni lo sueñes, yo soy la mejor. Estoy todo el día jugando.
-Vale. ¿Tienes el Mano-chan Fighters?
-Sí, es mi juego preferido. Siempre está metido en la play. ¿Quién eliges?
-Yo a Kaji.
-Yo a Lluvia.
Narra Hatsu.
Después de dejarlos a solos, me dirigí a la habitación de Cami. No llamé, simplemente me abalancé.
-¡Chicas!
-¡Hatsu!-dijeron todos a la vez. Sí, los chicos ya estaban allí.
-¡Vamos rápido! ¡Coged vuestros coches! Nos repartiremos entre los que podamos. Cami, Poks, Eli, conmigo. Vosotros iréis en otro coche.
-Pero en tu coche cabe uno más...
-Ya está ocupado. Ahora, ¡deprisa!
Pasamos como una estampida por la puerta, y con todo el revuelo me llevé a Moisés sin que Sanae se diera cuenta. Nos montamos cada uno en nuestro respectivo sitio. Moisés se sentó al lado mía. Yo tenía carné de conducir, por lo que me puse en el asiento del conductor. Las demás se sentaron detrás.
-¿Quién es?
-Es Moisés, un viejo amigo. Moisés, estas son Cami, Eli y Poks.-dije relativamente a como se habían sentado.
-Llamadme Moi, ¿vale?
-Claro, Moi.
-También va por ti, Hatsu.
-De acuerdo.-dije apretando el acelerador.
-Hatsu, ¿desde cuando sabes conducir?
-Pues... desde los nueve años. Tenía que ir a trabajar y no podía ir a pie.
-Espera, ¿¡con nueve años ya trabajabas!?
-Sí, era cirujana.
-Por eso has podido operar a ese chico.
-Se llama Lys, Moi. Y es mi novio. Por cierto, hablando de eso, chicas este chico ya está cogido.
-¿Por quién?-preguntó Cami inocentemente.
-Por Sanae. Se han quedado embobados nada más verse.
-Con que te gusta mi hermana... Te lo advierto, también es mía.-dijo poniendo cara de aquí no se entra.
-De... De acuerdo...
-Cami, no me lo asustes.
Entonces, recordé que Lys había cogido el kiriaky por mi culpa. “¿Podría ser que ellas...?” De inmediato, aparqué.
-¿Ya hemos llegado?
-No. Respondedme con sinceridad. ¿Os duele, aunque sea muy poco, alguna zona del cuerpo?
-Bueno... A mí me duele el pecho al respirar. Pero solo la parte derecha.-dijo Cami.
-Mierda. ¿Y vosotras?
-A mí me duele el estómago. Es como si tuviera serpientes ahí dentro.-me dijo Poks.
-A mí me duele el corazón. Y cada vez tengo menos pulso.-me respondió Eli.
-¡No!-dije mientras cogía el móvil y llamaba a Derek.
-¿Diga?
-Te llevo tres casos más. Pempti, Savatto y Paraskevi.
-¿Bromeas? Aquí se ha formado un revuelo terrible, nos han llegado siete casos más de GUILT. Me parece que vas a tener que operar a unos cuantos.
-¿Hay algún Savatto?
-No, ¿por?
-Por si no has escuchado. Llevo una paciente con Savatto en el coche. Y puede que en el coche de atrás vengan unos cuantos más.
-Buf... Va a ser una noche movidita.
-¿Hicisteis el plan contra GUILT?
-Sí, pero nadie quiere ser atendido por cirujanos que no sean de aquí.
-De mis amigas nos encargaremos tú y yo. ¿De acuerdo?
-Vale, pero date prisa en llegar.
-En cinco minutos llego.-dije mientras colgaba.
Volví a marcar. Pero esta vez llamé a Leight.
-¿Sí?
-Leight, soy yo, Hatsu. Siento no haberte avisado antes. Lys está en el hospital Alanda. Pero tranquilo, solo está en observación. Y gracias a él nos hemos dado cuenta de una epidemia de una enfermedad que creíamos erradicada a excepción de uno o dos casos. Estarás enfadado, pero he hecho todo lo que he podido. Lys va a necesitar a alguien a su lado. Yo no voy a poder estar. ¿Podrías ir tú?
-¿Qu-Qué?-dijo entrecortadamente.- Lys... ¿en el hospital?
-Sí. Por favor, date prisa.
-Cla-Claro.-dijo mientras me colgaba.
-Pobre, tiene que ser muy duro.
-Sí... Bueno, vosotras tres, vais a venir conmigo. Tú, Moi, te irás a hacer una prueba de quiral.
-¿De qué?
-De quiral. Si tienes, dile a cualquier doctor que esté por allí que necesitas ver a Derek y no a otro doctor. ¿De acuerdo?
-Vale.
-Por cierto, no me he fijado en quiénes estaban en tu habitación, Cami.
-Estaban Castiel, Dajan, Ken e Hilay.
-Vale.-dije marcando el número de Ken, el único que tenía.
-¿Quién es?
-Ken, por el mano libres.
-Puesto.
-Respondedme rápido y con sinceridad. ¿Ahora mismo os duele algo? ¿Aunque sea muy poco?
-A mí me duele el estómago. Y cada vez me cuesta más moverme.
-A mí me duele el pecho, más bien el corazón. Me arde.-dijo Castiel.- ¿Por?
-Seguid respondiendo.
-A mí me duele el brazo. No sé, es algo raro.-dijo Ken.
“¿Una nueva cepa? Esto va a peor.” pensé.
-A mí me pasa lo mismo.-dijo Dajan.- Pero vamos, no creo que vaya a morir.
-Te aseguro que si no te operamos, podrías morir.
-¿Qué? ¿Es una broma?
-No. Voy en serio.-dije mientras colgaba.
Volví a marcar.
-No deberías hablar por teléfono mientras conduces.-dijo Poks.
-¿Quieres que Dajan muera? Tiene una nueva cepa. Debo avisarles.-dije secamente y cortantemente. Demasiado.
-Vale... Solo era una sugerencia...
-Lo siento. Demasiados problemas a la vez.-dije suspirando.
-Tranquila, Hatsu. Seguro que todo va a salir bien.-me dijo Dulce abrazándome.
Ni me había dado cuenta de que ella había estado hay en la operación de Lys. Tan solo quería que toda esa pesadilla terminase. Pero no podía. Tenía que seguir adelante. Tenía que ayudar mucha gente, casarme y cuidar un reino. Sí. Cogieron el móvil.
-¿Quién eres y qué quieres?
-Víctor, tú tan agradable como siempre. Te llevo una nueva cepa.
-¿De qué?
-De GUILT. Ha resurgido. Y con fuerza.
-Ya veo. Tendré que preparar algo con lo que hacerle frente, ¿verdad?
-Creo que sí. Y te llevo dos con esa nueva cepa. Así que...
-¿Dónde se aloja?
-En el brazo.
-¿Izquierdo o derecho?
-No lo sé.
-En el izquierdo. Dajan ha ido empeorando en su lanzamiento. Y lanza con la izquierda. El izquierdo.-dijo Poks con la cabeza gacha.
-No sé quién eres, pero me sirve esa respuesta. Luego te llamo.
-Estaré en el Alanda, operando.
-Vale, pues luego te veo.-dijo colgando.
-Gracias por la información, Poks.
-No hay de qué. Lo único que quiero es que Dajan no muera.-dijo mientras una lagrimita salía rodando por su mejilla.
-Tranquila, todo saldrá bien. Víctor sabe lo que hace. Aunque por su aspecto lo dudes. Lo curaremos.
-¿Qué es ese edificio?
-Es muy grande...-dijo Cami hipnotizada.
-Alanda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario