-Esa chica... Es una antigua amiga, no
importa.-dije mientras salía de la habitación e intentaba que no se
notara mi angustia.
-¿Sabes? Me suena haberla visto
recientemente...
-¿¡Qué!?-miré a Lys con sorpresa.
-¡Ya sé de qué me suena! Es la chica
que viene todos los días a hacerse una foto postal en mi tienda.
Después se pasa un rato escribiéndola y la guarda en una bolsa
llena de ellas.
-Oh, Dios... Carly...
-¿Cómo es que sabes su nombre?
-Te lo he dicho antes. Es una antigua
amiga mía.
-Pues la verdad es que os parecéis
mucho.
-Sí, y nacimos el mismo día. ¿De
verdad pasa todos los días por tu tienda?-añadí.
-Sí, ¿por?
-¿Y va acompañada?
-Siempre. De un tío. Ella lo llama
Richard. No sé si será su novio o su hermano, pero es bastante
joven.
-Oh, Dios, ¿fue él?
-Hatsu, ¿me puedes explicar qué es lo
que te ronda por la cabeza?
-Lys, ¡me acabas de dar el mejor
regalo del mundo!-dije mientras le abrazaba fuertemente.
-¿Qu-Qué?-dijo sorprendido por el
abrazo sorpresa. Me devolvió el abrazo, sorprendido.-¿Cuál te he
hecho?
-Has encontrado a Carly. ¡Ese, aparte
de rescatar a mis hermanos, es el mejor regalo! ¿A qué hora suele
ir?
-A las seis. Son las cinco. Si quieres,
vamos y luego volvemos a la fiesta.
-Lys, Carly fue secuestrada. Richard la
secuestró. Las postales son para mí. Yo también lo llevo haciendo,
pero con el móvil. Hicimos la promesa de que si no estábamos juntas
hacernos una foto cada día para que cuando nos volviéramos a
encontrar, poder enseñar las fotos y ver como hemos ido cambiando.
Fue idea suya. Richard me reconocerá y puede que me haga daño.
Aunque... Carly conoce a Kaito, pero Richard no. Tal vez él te pueda
acompañar y rescatar también a Carly. Yo estaré por allí
escondida y la ayudaré cuando la saquéis de allí.
-¿Estás segura?
-Sí, lo estoy. Vamos, tenemos que
llamar a Castiel.
Corrí con Lys agarrado de la mano y le
conté lo sucedido a Castiel, sin que nadie más se enterara.
-Castiel, Lys ha encontrado a Carly.
Está secuestrado por un tipo llamado Richard. ¿Lo recuerdas?
-Lo sabía. Ese maldito... ¡Cuando lo
encuentre...!
-Lo vas a encontrar. Carly va todos los
días a la tienda de Lys. Había pensado que como él no te conoce,
podrías enfrentarte a él. Lys llevará a Carly a otro lugar
mientras que tú entretienes a Richard. Luego, si él quiere intentar
estar con ella, podrás pelearte con él y yo me llevo de mientras a
Carly y la saco por la puerta de atrás. ¿Estás dispuesto?
-Claro que estoy dispuesto.
-Una cosa, le he dicho a Lys que es una
antigua amiga, no le he dicho quién era ella en realidad.
-De acuerdo. Creo que ha sido lo mejor.
Ya han raptado a dos de nuestros hermanos, no creo que le convenga
saber quién es en realidad hasta que rescatemos a Suguro y a Len.
-Entonces, ¿vienes? Está a punto de
aparecer en la tienda de Lys.
-Claro. Pero... ¿y ellos?-dijo Castiel
señalando a todos mis amigos.
-Chicos, Castiel, Lys y yo nos tenemos
que ir un momento. Al parecer, hay una amiga más que está invitada
y vamos a ir a recogerla. Cuando lleguemos, quiero que seáis los
mejores amigos que nadie pueda tener. Aunque ya lo seáis. Ella... Ha
sido maltratada. Y eso es solo el principio.
-¿Cómo se llama?
-Se llama Carly, y es una vieja amiga.
Por favor, ¿lo haréis?
-Claro.-respondieron todas juntas.
-Ken, Dajan... Por favor.
-No sé, Hatsu. ¿De verdad es una
antigua amiga tuya? ¿Quién dice que ella no ha cambiado?
-Dajan, yo la conozco. Fue una de mis
mejores amigas en mi infancia. Sé que ella no ha cambiado nada. Por
favor.
-Bueno, vale.
-Ken... ¿Y tú que dices?
-Bueno, seré lo mejor amigo que pueda
ser.
-¡Gracias! Sois los mejores,
chicos.-dije mientras me abalanzaba sobre todos ellos en un
superabrazo.
-Bueno, es el día de tu cumpleaños.
¿Qué más podríamos hacer?-preguntó Poks.
-Bueno, si nos damos prisa, todavía la
podemos pillar.
Castiel, Lys y yo salimos corriendo
hacia la tienda de Lys, que no estaba muy lejos. Cuando llegamos, yo
me colé por la puerta de atrás y esperé a que pasara todo,
mientras que Castiel y Lys se ocupaban de todo.
Narra Lys.
Cuando Castiel y yo llegamos a la
tienda, ella ya estaba allí.
-Perdón por la tardanza, señores.
-No pasa nada.-me respondió la chica.
-Sí que pasa. ¿Te acuerdas que
habíamos quedado con Innocencio?
-Bueno, Richard, si han estado
ocupados, ¿qué se le va a hacer? Y por cierto, ¿quién es
él?-preguntó señalando a Castiel.
-Soy Castiel, soy el ayudante. Soy
nuevo. Venga por aquí, señorita.
-¿Podría quedarse aquí un momento?
-¿Por qué debería quedarme aquí?
-Es que tres personas es el máximo, y
con el nuevo ayudante el aforo está completo. Gracias por
entenderlo.
-Vale, pero dese prisa.
-Sí, señor.
Cuando nos fuimos a la parte de atrás,
la chica y Castiel estaban cada uno a un lado. Cuando llegué yo,
Castiel me miró. La chica estaba sentada en la silla de fotografía.
-Perdone, señorita, si me meto donde
no me llaman, pero, ¿me podría decir como se llama?
-Me llamo Carly. ¿Por?
-Carly, ¿me reconoces? Soy yo, Kaito.
-¿Kaito? ¿De verdad eres tú?
-Sí, pero me he cambiado el nombre
porque los Aniquiladores me pillaron. ¿Te acuerdas de los
Aniquiladores?
-Sí, Kaito, me acuerdo de ellos. ¿Y
qué haces aquí? Como Richard te reconozca...
En ese momento, Hatsu entró por la
puerta de atrás y saludó a Carly con un abrazo, al que Carly le
devolvió.
-¡Carly!
-¡Hatsu!
-Ven por aquí. Hemos venido a
rescatarte.
-¿Kaito y tú?
-No, Castiel, yo y él.-dijo
señalándome a mí.
-Encantada.
-Encantado, soy Lys, el novio de Hatsu.
Carly miró pícaramente a Hatsu, que
le agarró del brazo y se la llevó por la puerta de atrás.
Entonces, Hatsu volvió dentro. Entonces vi que el parecido entre
Hatsu y Carly era increíble.
-Lys, hazme una foto. Me voy a hacer
pasar por Carly.
-Pero, Hatsu... ¿Y Richard?
-Castiel y Carly salen por la puerta de
atrás y yo salgo corriendo hacia la comisaría más próxima. Cuando
yo llegué hasta ella, ellos ya estarán allí, y la policía se
encargará de él. Pero nos tenemos que dar prisa.
Le hice la foto a Hatsu, aunque estaba
preocupado.
Narra Castiel.
Carly y yo salimos corriendo sin que
Richard nos viera hacia la comisaría más próxima. Carly y Hatsu se
habían puesto la ropa de la otra. Eran idénticas. Más de una vez
me habían engañado.
-Vamos, Carly. Tenemos que darnos
prisa. Le tenemos que contar todo a la policía antes de que Hatsu
llegue.
-Pero... ¿y Hatsu? Estoy preocupada
por ella...
-Estáte tranquila. Ella sabe
defenderse por sí sola. Aparte, lleva escondida más de un arma por
si Richard piensa en hacerle daño. Y créeme, sabe defenderse. Pero
si nos retrasamos, puede que sí que le pase algo. Así que
vamos.-dije mientras le abrazaba y le daba un beso en la cabeza.
Carly y yo llegamos a la comisaría y
ella empezó a contarlo todo.
-Verá, hace mucho tiempo, cuando yo
tenía cinco años, un hombre me secuestró. Él,-dijo mientras me
miraba.- me ha alejado de él durante unos minutos. Mi hermana se
está sacrificando y dentro de poco entrará por aquí el hombre que
me secuestró con mi hermana. Por favor, tiene que ayudarme. Me ha
maltratado verbal y físicamente. Me ha intentado vender a otros
hombres muchas veces, pero siempre he logrado que no me vendieran, a
cambio del maltrato. También me ha intentado violar varias veces,
aunque siempre, al estar borracho, se dormía antes de hacerme nada.
-Muy bien, señorita. Señor, ¿es
usted algún amigo?
-Soy su hermano, y hermana de la chica
que de un momento a otro va a aparecer por aquí seguida de ese
hombre.
-Muy bien, cuando entre me avisarán,
¿de acuerdo?
-Sí, señor policía.-dijo Carly.
Narra Hatsu.
Lys me echó la foto he hizo como lo
hacía siempre con Carly. Yo empecé a escribir la postal, bueno, más
bien hacía como que estaba escribiendo. Cuando salimos de la tienda
de Lys, miré que Richard no me mirara y salí corriendo en dirección
a la comisaría más cercana. Cuando se dio cuenta, salió corriendo
detrás de mí. Vi como Castiel, que estaba asomado por la pared de
cristal, me abría la puerta, para entrar lo más rápido posible.
Richard no debió mirar hacia dónde me dirigía, porque entró justo
detrás de mí.
-¡Ese es el hombre que me
secuestró!-le dijo Carly al policía.
Richard miró extrañado a Carly y me
puse a su lado. Entonces, a Richard le dio por mirar cómo de largo
era mi pelo y se dio cuenta de su error.
-Gracias por haber venido a la
comisaría por ti mismo, Richard. Y si hubieras llegado a cogerme, sé
defenderme. Tal vez Carly no, pero yo sí.-dije mientras le miraba
con desprecio.
Carly y yo entramos en el servicio de
la comisaría y volvimos a cambiarnos de ropa. Otra vez con ella
puesta, fuimos hasta nuestro palacio. Yo le cogía la mano a Carly y
la otra estaba cogida a Lys. Lys me soltó la mano y se fue a hablar
con Castiel detrás, ya que él le había llamado. Cada vez que los
sirvientes nos miraban, a las dos, felices y contentas, se
sorprendían. Me dirigí con Carly al patio trasero y le presenté a
todo el mundo.
-Chicos, ya hemos vuelto.-dijo pasando
al patio trasero.- Esta es Carly. La secuestró un vecino. No supimos
dónde estaba y por orden de mi padre nos marchamos. Poks, Dajan,
creo que sois los únicos que no sabéis por qué no paramos de
mudarnos. Soy vuestra princesa. Castiel es mi hermano mayor, es decir
el príncipe mayor. Suguro y Len son mis hermanos pequeños, es
decir, los príncipes pequeños.
-¿Y por qué Carly es tan parecida a
ti, Hatsu?-preguntó Eli.
Miré a Lys y le pedí perdón con la
mirada.
-Lys, te he mentido. Carly no es una
antigua amiga mía. Carly es...-miré a Carly. Ésta me miró y
asintió mientras sonreía.- Carly es mi hermana gemela. Por eso el
parecido.
Vi como Lys se enfadaba. Le había
mentido, lo sé, pero... Me dolía hablar de ella antes. Todos se
acercaron a conocer a Carly, pero Lys se marchó hecho una furia.
Solté la mano de Carly y ésta se asustó, pero Castiel me relevó
cogiéndosela. Carly se tranquilizó un poco y siguió saludando a
los presentes allí. Seguí a Lys por el palacio, y vi como se
marchaba.
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